Sida: Fidelidad y valores como base, preservativos como complemento Imprimir
Noticias

30 de junio de 2009 

 

 

 

Dos temas han vuelto a primera línea de actualidad en los últimos meses. Uno de ellos no ha dejado ser de máxima urgencia, aunque nos hayamos acostumbrado a él: el SIDA sigue estando muy presente en África, y no solo mata sino también provoca altos índices de morbilidad. La otra noticia fue más puntual: el Papa Benedicto XVI desaconsejaba en África el uso del preservativo y planteaba como alternativa la abstención sexual o la fidelidad a una sola persona. Nosotros, desde emsimision, creemos que el tema no puede ser banalizado ni con afirmaciones irresponsables, como se ha hecho en la mayoría de medios de comunicación, ni con planteamientos poco prácticos. Creemos que es necesario reconocer la gravedad de la situación en África y fijarnos bien en los pros y contras de los ‘antídotos’ que se proponen.

 

  

 

 

Redacción: emsimision. Fuentes: La Razón, El País, P+D.    

 

El SIDA está presente en todo el mundo, por lo cual es un tema sobre el que se han escrito enormes cantidades de documentos médicos, políticos, educativos y periodísticos. En medio del debate se han buscado todo tipo de alternativas, entre ellas la vacuna que podría prevenir contra el VIH, en la que se sigue trabajando. Mientras tanto, la discusión sigue abierta entre los que defienden el preservativo como el método más seguro, y los que creen que la fidelidad a una sola pareja sentimental es la alternativa más eficaz.   

 

Pero la relevancia global del tema también ha llevado la cuestión a ámbitos como las ideologías, y su expresión pública, la política. Y de aquí han salido las simplificaciones que después se han extendido a los medios de comunicación. Un ejemplo de esto es que el Congreso de los Diputados está a punto de aprobar una “reprobación pública” al líder del Vaticano, por defender en su primer viaje a África como pontífice católico (en marzo) que los preservativos no son la solución al SIDA. Es decir, la mayoría de los partidos políticos españoles harán una declaración pública en la que en el nombre de la democracia española se condenará la posición que el Papa tiene ante el SIDA, a la vez que se planteará el uso del preservativo como única alternativa válida.  

 

El riesgo de caer en el simplismo 

 

Pacientes esperan ser atendidos en Burkina FasoEl problema de este tipo de pronunciamientos públicos, y su repercusión en las televisiones, diarios, radios y en la Red, es que son simplistas. Sirven más para defender y justificar una ideología que para dar soluciones a una situación real y compleja. En muchos casos, además, se cae en la demagogia barata de querer oponer ‘religión’ a ‘eficacia médica’. Pero esta confrontación es falsa.  

 

Desde emsimision opinamos que para frenar el SIDA, no basta con enseñar a usar el preservativo (aunque no lo descartamos, como se explica más adelante). El cambio de visión, la prevención, tiene que ser mucho más profunda. Una problemática se soluciona mucho mejor cuando en lugar de poner medidas de urgencia, se trabaja para combatirla desde el principio.  El SIDA se extiende mediante los contactos sexuales entre personas que tienen el virus del HIV y personas que no lo tienen. No es nada nuevo afirmar, pues, que tener diferentes relaciones sexuales con diferentes personas, es la forma en la que el virus se puede extender con más rapidez. Tampoco es nuevo argumentar que el preservativo reduce de forma importante el riesgo, si se utiliza, y si se utiliza bien.  

 

Pero un método más eficaz, aunque sea menos barato que la distribución de preservativos, es afrontar el problema desde la raíz, la educación. Creemos que la mejor forma para frenar la epidemia en países con altísima prevalencia de infección por HIV, como Burkina Faso, es promover programas educativos que expliquen y demuestren el beneficio integral que implica asociar las relaciones sexuales con el establecimiento de matrimonios basados en la fidelidad y el compromiso mutuo, ante Dios.  Es un concepto basado en los valores cristianos, pero no puede ser derribado por quienes promueven otros puntos de vista denigrándolo a un “argumento religioso”. Esta simplificación es demagógica porque no tiene en cuenta los resultados positivos que esta alternativa está dando en África hoy en día.    

 

 

La fidelidad da resultados 

 

Edward C. Green, en una entrevistaLos datos son muy contundentes: la presencia del SIDA se ha reducido en Uganda, Kenia, Zimbabue, Costa del Marfil, Etiopía, Zambia y Malaui, así como en países no africanos como Haití, Tailandia y Camboya. Todas estas regiones coinciden en unos factores concretos, en ellas se han reducido el número de parejas sexuales, ha aumentado la fidelidad, la monogamia y la abstinencia. Lo afirma Edward C. Green, el mayor experto en SIDA de la prestigiosa universidad de Harvard. Para él, la mejor solución está en “modificar los comportamientos sexuales a un nivel más profundo”.  

 

La promoción de la fidelidad conyugal, y el respeto a una sola pareja ya recibió en 2004 el impulso de 140 expertos y 36 países, cuando se hizo público el “consenso Lancet”, llevado a la palestra pública por la revista médica ‘The Lancet’. Fue el punto de partida de la campaña “ABC”: “Abstinence, Be Faithful, Condom”. El preservativo no quedaba excluido de la ecuación, pero se remarcaba claramente que la eficacia principal estaba en la “A” y la “B”, y que la “C” reducía riesgos, pero no los eliminaba.  

 

En esta misma visión nos situamos en emsimision. Defendemos que el uso del preservativo es un medio idóneo para evitar la propagación de la infección por HIV una vez que el contagio está diagnosticado en uno de los miembros de la pareja, y también promocionamos su uso como método anticonceptivo. Pero creemos que la lucha realmente eficaz contra el SIDA pasa por concienciar a las personas sobre los valores implícitos del matrimonio, la mejor forma no sólo de construir una relación familiar sana, sino también de cortar el avance de la epidemia. 

 

 

[*Edward C. Green ha publicado recientemente un nuevo libro, “Sida e Ideología”, en el que describe los ingresos de la industria farmacéutica que produce el uso de preservativos, medicamentos, y tratamientos para el Sida. Esta alta productividad llevaría a una clara resistencia a la idea de que el cambio de comportamiento sexual es la solución al virus.]